Mikelmesonero’s Weblog

Del desierto a las montañas nevadas

Febrero 8, 2008 · Dejar un comentario

Dia 6 Febrero: Colorado Springs.

Amarillo, Texas, 7.00 AM. Aprovecho que tengo buena conexión en la habitación para llamar a casa. Después me voy a desayunar. Es de las pocas veces que el desayuno entra en el precio de la habitación, así que ¡al ataque!. El revuelto cojonudo, el café, como siempre… Mientras desayuno ojeo el USA Today, principalmente, el tiempo. En la página de “Entretenimiento” Javier Bardem, en portada. Este tío va directo al Oscar. Entre su filmografía no incluyen Jamón, Jamón, lástima, a mi es la que más me gustó J.

Salgo y el día es precioso, azul intenso y viento helador. El coche marca –7º. Miro el lado positivo, la comida que había dejado en el coche (fruta y embutido) se ha conservado bien, no necesito frigorífico. De hecho el agua que me olvidé en el coche está congelada. Tarda 1 hora en descongelarse y ser bebible. Saliendo de Amarillo llanura, llanura y más llanura. De vez en cuando algún pueblo que otro, con todas las franquicias al lado de la carretera y carteles por doquier. Desde luego domina bien el tema del merchandising.

Llego a Dumas, último pueblo de Texas, estoy buscando un cajero para sacar dinero, despistado, miro el cuentakilómetros. Uy, voy un poco rápido. Demasiado tarde. Detrás de mí veo unas luces azules, me suenan de algo… Aparco y el señor agente viene hacia mi: bigote estilo franquista, gafas de sol, joven. Como ya me sé la película le digo que lo siento, que estaba despistado, y bla, bla, bla. Me entiende lo que le digo y yo a él. Es un tío majo, no creo que me multe. Me dice que iba a 50 en una zona de 35. Vale, ya lo sabía. Me pide el carné de conducir y se va a su coche. Estoy convencido de que me va a dejar ir. Cuando vuelve me dice que es un aviso, le doy las gracias, y le pregunto donde está el cajero, me lo explica, me da la mano y me voy. Está claro que cuando sabes que has cometido un error lo mejor es reconocerlo y agachar las orejas. Esta vez, al menos, ha funcionado.

Entro en Nuevo Méjico, atraso una hora el reloj (ahora son 8 las horas de diferencia). Por primera vez, entro en una carretera de un solo carril, se me hace raro. Es aquí donde se respira auténtico Far West, con las vías del tren en medio de ninguna parte, serpientes, desierto, más máquinas perforadoras. Es una auténtica delicia conducir por aquí, salvo por camiones que te adelantan cuando tú vas a 120… Sigo en Nuevo Mejico pero poco a poco el paisaje empieza a cambiar, aparecen los primeros restos de la última nevada, se ve vegetación y altos picos (Sierra Grande), y de repente al salir de una curva, las Montañas Rocosas, al fondo, nevadas. Hacía 10 minutos estaba en pleno desierto y ahora tengo ante mí el espectáculo de montañas de más de 4.000 metros.

Entro en Colorado, bonitos paisajes pero la carretera hasta Colorado Springs se me hace larga. De camino veo alguna salida de carretera, las tropas americanas que, por lo que parece al igual que las españolas en Candanchu, utilizan la nieve para divertirse un poco y llego a la milla 2000 en mi cuentakilómetros.

Mi idea es subir al Pikes Peak, montaña de más de 4000 mts a la que se puede subir en funicular o ¡en coche!. Iluso de mí, es Febrero, no hay aglomeraciones de turistas pero…tampoco hay ciertas atracciones. El funicular está cerrado y la carretera, también. Vuelvo a Manitu Springs que es un pueblo encantador y opto por visitar otro pueblo (Cripple Creek) que según la guía está muy bien. Subo por una autopista (literal) hasta más de 3000 mts, desde donde se ve el Pikes Peak. La carretera está bastante bien a pesar de la nieve, los paisajes son espectaculares y el pueblo Cripple Creek, allá abajo, parece idílico, Digo parece porque la carretera para bajar se pone peligrosa y me doy al vuelta. No es cuestión de jugársela. De vuelta paro en Woodland Park que es un pequeño pueblo, donde el atardecer deja ver un paisaje de postal. A todo ello saco estas fotos a –11º.

Bajo para el hotel, son las 5.30 y ya es de noche. Colorado Springs es una ciudad “desperdigada”, no hay ningún edificio alto y ocupa una muy amplia extensión. Es muy tranquila. Salgo a cenar, y veo un Fondue restaurant. No me lo piensa, pa dentro. Hace diez años probé mi primer fondue de queso (luego Bixio nos hizo uno de chocolate a los de la cuadrilla) en el sitio más espectacular que he visto: Grindelwald en los Alpes Suizos. No sé si era por el entorno o que, pero el fondue me encantó. Aquí, nuevamente en un paisaje nevado, vuelvo a probarlo. De primero una ensalada de California (con avellanas, tomate, queso azul y salsa de frambuesa) y de segundo el fondue con tres quesos de Wisconsin. Muy bueno todo, como siempre. A la salida veo una tienda de helados y allí que me voy. Cuando voy a hacer caso al letrero que hay en todas las tiendas, Pull (Tirar), una racha de viento siberiana me hace abandonar la idea ipso-facto. Otra vez será…

De vuelta al hotel caigo en la cuenta de que tanto en Texas como en Colorado no he visto prácticamente negros (o afroamericanos). Ni por la calle, ni en coche, ni trabajando en bares o restaurantes. Curioso.

Unfogettable moment :-) Los contrastes de la frontera entre Nuevo Mejico y Colorado, pasar en un santiamén del paisaje desértico al de las montañas nevadas.

Forgettable moment :-( Que con el cambio de hora para las 5.30 es noche cerrada.

At noon: En Des Moines, Nuevo Mejico.

Banda sonora: El contraste de sensaciones de hoy me recuerda a este tema de The Queen, también un ejemplo de combinación de ritmos, sonidos, estilos musicales (no he podido subir el archivo, mañana lo intento).

Categorías: Viaje por el sur de los States
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