7 Agosto: Bodrum
9.30 AM. LLegamos a la costa turca, a Bodrum. Antigua Halicarnaso, sede de otra de las siete maravillas de la antiguedad: El Mausoleo de Halicarnaso. Para visitar…el teatro y el castillo, pero decidimos una vez más, que un poco de playa y poco más. Desembarcamos cual estrella de Hollywood, pisando alfombra roja.
Felipe nos había dicho que Bodrum es una zona turística muy importante, donde vienen alemanes, principalmente. Así es. Simplemente recorrer el paseo marítimo sirve para darte cuenta que la vida nocturna aquí tiene que ser la leche. Discotecas cara a la playa, pubs, poca gente joven a estas horas de la “madrugada”. El pueblo es bonito. Hamaca y a tostarse. El agua, caliente, no!!, ardiendo. Las olas propias del Cantábrico aquí son pura ciencia ficción. Un par de brazadas, flotar un poquito, dos medias volteretas y a la hamaca. Alrededor nuestro alemanes, nórdicos y cómo no, italianos.
Dejo a Oru y Juanjo tostándose vuelta y vuelta y me acerco al bar con intención de escribir el post. La foto que me encuentro no es muy distinta de cualquier garito en Benidorm o Salou. Tres turcos con un inglés básico ligando con un par de alemanas. Imposible seguir escribiendo así que a saborear la cerveza y a cotillear. Un espectáculo!. No hay chica que no pase por el paseo que no se lleve el ¿piropo? correspondiente. Son unos artistas!. Aparece Oru. Como es más simpático que yo, entabla conversación con el que parece el encargado del bar. Seydoo. Llega Juanjo. Dos cervezas y un ¿fanta? limón. Nos empieza a contar sus batallitas. Simpático. Otro que iba para estrella del futbol turco, como Nik, en Atenas. Lo dejo por una grave lesión en la rodilla. Una de dos, o llevamos la palabra futboleros escrita en la frente o aquí todos los futbolistas frustrados viven del turismo…Otra ronda, please. Seydoo se nos viene arriba. Tiene el mejor garito de Bodrum, una discoteca que hemos visto cuando veníamos del barco y que tenía una pinta cojonuda. “You can come tonight, I invite you”. Ya podía, ya, pero estaremos navegando. Otras dos cervezas. “You know, I gave up football because I prefer night life, much better flirt with 30/40 girls every summer than play football”. Toma bilbainada…o no!!. Labia desde luego tiene. Descubrimos su punto flaco, está enamorado de una belga que llega a visitarle el 30 de Agosto. Entre Juanjo y yo le escribimos un sms en francés para la chica. Agradecido nos inmvita a otra ronda. Vaya artista!!.
2 horas, 20 cervezas y 6 fantas de limón después nos despedimos de Seydoo. Ha sido un placer. Volvemos al Sky. Buffet libre. Un poco de pasta, ensaladas varias, pizza, cerdo asado, helados y tartas varias, mojito. Otra tarde stressante. Sigo haciendo el ridículo al ping-pong. El día acaba entre mojitos, baños, siestas, lecturas y charletas con las galleguiñas.
Juanjo se va a la peluquería y nos vuelve hecho una bola de billar. Gran descojono. Yo, a correr un poco al gimnasio. En el camarote nos hacemos unos abdominales entre risas. Hay ambiente. En la cena Julio nos demuestra sus conocimeintos futbolísticos. Colecciona camisetas. Nos cuenta que la llegada mañana a Kusadasi es complicada. Hace algunos meses este mismo barco encalló y hubo que suspender el crucero. No jodas!!. Luego en la discoteca nos cercioramos de que Julio nos decía la verdad. El barco se ladea un poco (es la primera sensación en todo el viaje de que no estamos en tierra firme). La pista de baile está inclinada y no, no es el efecto de los felices crucero!!.
Unforgettable moment
Las dos horas de charleta con Seydoo.
Forgettable moment
La palizas de Oru al ping-pong.









