Mikelmesonero’s Weblog

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Mile High City

Febrero 9, 2008 · Dejar un comentario

Dia 7 Febrero: Denver.

Colorado Springs, Colorado, 7.00 AM. Decido levantarme pronto, para visitar el Garden of Gods al amanecer. Es una formación de rocas rojizas, bastante particulares. El día, nuevamente, precioso y frío, no, gélido (-13º). No alcanzo las temperaturas que vivió David en Detroit, pero casi. Yo, desde luego, no había vivido tanto frío. Afortunadamente no ha llovido así que no hay peligro de hielo.

Llego al Garden of de Gods. Como me imaginaba la vista es espectacular, con el Pikes Peak al fondo y el pueblo de Manitu Springs abajo. Las rocas, también, adquieren un color que siempre me ha gustado, casi rojo. Doy la vuelta al parque, saliendo lo justo y lo necesario para sacar la foto. Entre el frío de fuera y la calefacción que la pongo a tope cuando entro al coche, si no pillo un catarro aquí, no lo pillaré nunca. Veo a varias personas corriendo y paseando, desde luego este sitio tiene que ser fantástico para andar en BTT. Cuando voy a salir del parque veo una de las formaciones rocosas más curiosas: Balanced Rock, sobra explicar el porque del nombre. Leo que esta zona era donde residía la tribu de los Utes, y que se han encontrado restos arqueológicos de seres humanos que vivieron aquí hace más de 4000 años. Me despido del parque, entro en Colorado Springs y me doy cuenta de que no todo es idílico y que Al Gore tiene trabajo por aquí… Saco una última foto del Pikes Peak, con una iglesia de ladrillo rojo en primer plano. Este tipo de construcciones es muy típica por aquí.

De camino a Denver veo el enésimo tren cargado de carbón, expresiones de lo más horteras de amor, (dos kilómetros enteros de este tipo de declaraciones… ¡en las farolas!. No comment) y lagos helados. Decido ir hasta la entrada del Parque Natural de las Montañas Rocosas, sé a ciencia cierta que está cerrado,, peor albergo la esperanza de poder ver las montañas de cerca. Entro en el Cañón Big Thompson, un paraje solitario, con ríos helados y cabañas de madera. Por el camino pueblos que se llaman “Tierra del amor”, pienso que el nombre no podía ser más adecuado porque, joder, que frío hace…Al llegar a Etees Park, entrada al Parque me doy cuenta de que ni puedo entrar ni ver el espectáculo de las Rocky Mountains, así que media vuelta y a Boulder.

Boulder es una pequeña ciudad, sede de la Universidad de Colorado, y según la guía los residentes afirman vivir en la República Popular de Boulder, afirmando su carácter individualista. Doy fe de que están preparando su independencia de los Estados Unidos…Boulder se fundó en el siglo XIX, por mineros que vinieron buscando oro. La ciudad es tranquila, con los edificios rojos característicos, calles peatonales, iglesias metodistas, poco tráfico, policías que ponen multas en visera, nada de uniforme (toma progresismo) y edificios construidos en 1873, considerados históricos. Mientras me tomo un capuchino pienso en lo curioso de este último dato. Un edificio de “apenas” 135 años es considerado histórico y mostrado como una atracción turística. Acostumbrados como estamos nosotros a ciudades y pueblos con, al menos, 800 años de antigüedad este fue fundado ayer mismo. Pero, como ha crecido…

Vuelvo a Denver, tengo que hacer mi rutina diaria de lectura de mails y publicación del post. La biblioteca es maravillosa, moderna, amplia, silenciosa, rápida conexión…Acabo mis tareas y me doy una vuelta por Denver. Me sorprende agradablemente. Paso primero por el capitolio, las calles nevadas. Varias iglesias en el centro mismo, y me doy cuenta que los metodistas lo tienen jodido. No sólo tienen que competir con otras creencias y sus apóstoles “Hollywoodianos”, cienciología o budismo, por ejemplo, sino que, además, deben competir en cuanto a lo de estar cerca del cielo y de Dios. Algunos lo están más. Claro, que ya sabemos como somos los humanos, nuestras desgracias dejan de serlo, cuando vemos que otros están peor, por ejemplo, los presbiterianos .

Me ha gustado Denver, lo poco que he visto, claro. De vuelta al coche me encuentro con el Distrito Cultural que es alucinante. Llego al hotel, me ducho y salgo a cenar. Hoy he decidido ir a cenar a Buckhorn Exchange, el restaurante más antiguo de Denver. Fundado en 1893 (aunque el negocio llevaba desde 1871) , por el más joven miembro de la banda de scouts de Búfalo Bill. La verdad es que no lo he elegido por eso, sino porque tienen platos que, difícilmente, comeré en otro sitio: Serpiente de cascabel, cola de lagarto frita o chuleta de búfalo. El ambiente me recuerda al Julian de Tolosa, mesas originales de hace 140 años (antiguamente se usaban para jugar al poker), manteles a cuadros, sillas de madera. Lo que más llama la atención son los animales disecados que hay, de todo tipo: Bisontes, búfalos, alces, ciervos, etc, etc. Pido para cenar ostras de las Montañas Rocosas (que no son ostras, sino…testículos, versión fina, de toro fritos y chuleta de búfalo. Voy a hacer de crítico gastronómico. Las “ostras”, sin más. Tienen un gusto al principio a lengua rebozada y, también, me han sabido a higado. La fuente era tremenda, no he podido acabarlas. La chuleta, no es chuleta sino entrecot. Un fallo, han tardado mucho, y yo cero que se les había olvidado, así que estaba un poco frío. Estaba bueno, un peco seco, menos mla que lo he pedido muy poco hecho. Pero al final me ha dejado un muy buen gusto. Sobra decir que la guarnición (puré de patatas con ajo) se ha quedado en el plato…Y luego, helado, hoy si que si. Ahora lo que me ha sorprendido ha sido la cerveza, de aquí, de Colorado. Tostada y un poco más fuerte de las que suelo beber. Muy buena. Ah, se me olvidaba, comentar que no he cenado sólo, tenía compañía, vigilaba, más bien sobre mi cabeza, por si no me acababa todo (77)…

Unfogettable moment :-) El amanecer en Garden of God, a pesar del frío.

Forgettable moment :-( El no poder admirar las Montañas Rocosas “de cerca”.

At noon: En Esteer Park, entrada al parque de la Montañas Rocosas.

Banda sonora: Aunque la música “bluegrass” no es originaria de aquí, sino de Kentucky, cando oigo hablar de buscadores de oro me viene a la cabeza esta música.

Categorías: Viaje por el sur de los States
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Del desierto a las montañas nevadas

Febrero 8, 2008 · Dejar un comentario

Dia 6 Febrero: Colorado Springs.

Amarillo, Texas, 7.00 AM. Aprovecho que tengo buena conexión en la habitación para llamar a casa. Después me voy a desayunar. Es de las pocas veces que el desayuno entra en el precio de la habitación, así que ¡al ataque!. El revuelto cojonudo, el café, como siempre… Mientras desayuno ojeo el USA Today, principalmente, el tiempo. En la página de “Entretenimiento” Javier Bardem, en portada. Este tío va directo al Oscar. Entre su filmografía no incluyen Jamón, Jamón, lástima, a mi es la que más me gustó J.

Salgo y el día es precioso, azul intenso y viento helador. El coche marca –7º. Miro el lado positivo, la comida que había dejado en el coche (fruta y embutido) se ha conservado bien, no necesito frigorífico. De hecho el agua que me olvidé en el coche está congelada. Tarda 1 hora en descongelarse y ser bebible. Saliendo de Amarillo llanura, llanura y más llanura. De vez en cuando algún pueblo que otro, con todas las franquicias al lado de la carretera y carteles por doquier. Desde luego domina bien el tema del merchandising.

Llego a Dumas, último pueblo de Texas, estoy buscando un cajero para sacar dinero, despistado, miro el cuentakilómetros. Uy, voy un poco rápido. Demasiado tarde. Detrás de mí veo unas luces azules, me suenan de algo… Aparco y el señor agente viene hacia mi: bigote estilo franquista, gafas de sol, joven. Como ya me sé la película le digo que lo siento, que estaba despistado, y bla, bla, bla. Me entiende lo que le digo y yo a él. Es un tío majo, no creo que me multe. Me dice que iba a 50 en una zona de 35. Vale, ya lo sabía. Me pide el carné de conducir y se va a su coche. Estoy convencido de que me va a dejar ir. Cuando vuelve me dice que es un aviso, le doy las gracias, y le pregunto donde está el cajero, me lo explica, me da la mano y me voy. Está claro que cuando sabes que has cometido un error lo mejor es reconocerlo y agachar las orejas. Esta vez, al menos, ha funcionado.

Entro en Nuevo Méjico, atraso una hora el reloj (ahora son 8 las horas de diferencia). Por primera vez, entro en una carretera de un solo carril, se me hace raro. Es aquí donde se respira auténtico Far West, con las vías del tren en medio de ninguna parte, serpientes, desierto, más máquinas perforadoras. Es una auténtica delicia conducir por aquí, salvo por camiones que te adelantan cuando tú vas a 120… Sigo en Nuevo Mejico pero poco a poco el paisaje empieza a cambiar, aparecen los primeros restos de la última nevada, se ve vegetación y altos picos (Sierra Grande), y de repente al salir de una curva, las Montañas Rocosas, al fondo, nevadas. Hacía 10 minutos estaba en pleno desierto y ahora tengo ante mí el espectáculo de montañas de más de 4.000 metros.

Entro en Colorado, bonitos paisajes pero la carretera hasta Colorado Springs se me hace larga. De camino veo alguna salida de carretera, las tropas americanas que, por lo que parece al igual que las españolas en Candanchu, utilizan la nieve para divertirse un poco y llego a la milla 2000 en mi cuentakilómetros.

Mi idea es subir al Pikes Peak, montaña de más de 4000 mts a la que se puede subir en funicular o ¡en coche!. Iluso de mí, es Febrero, no hay aglomeraciones de turistas pero…tampoco hay ciertas atracciones. El funicular está cerrado y la carretera, también. Vuelvo a Manitu Springs que es un pueblo encantador y opto por visitar otro pueblo (Cripple Creek) que según la guía está muy bien. Subo por una autopista (literal) hasta más de 3000 mts, desde donde se ve el Pikes Peak. La carretera está bastante bien a pesar de la nieve, los paisajes son espectaculares y el pueblo Cripple Creek, allá abajo, parece idílico, Digo parece porque la carretera para bajar se pone peligrosa y me doy al vuelta. No es cuestión de jugársela. De vuelta paro en Woodland Park que es un pequeño pueblo, donde el atardecer deja ver un paisaje de postal. A todo ello saco estas fotos a –11º.

Bajo para el hotel, son las 5.30 y ya es de noche. Colorado Springs es una ciudad “desperdigada”, no hay ningún edificio alto y ocupa una muy amplia extensión. Es muy tranquila. Salgo a cenar, y veo un Fondue restaurant. No me lo piensa, pa dentro. Hace diez años probé mi primer fondue de queso (luego Bixio nos hizo uno de chocolate a los de la cuadrilla) en el sitio más espectacular que he visto: Grindelwald en los Alpes Suizos. No sé si era por el entorno o que, pero el fondue me encantó. Aquí, nuevamente en un paisaje nevado, vuelvo a probarlo. De primero una ensalada de California (con avellanas, tomate, queso azul y salsa de frambuesa) y de segundo el fondue con tres quesos de Wisconsin. Muy bueno todo, como siempre. A la salida veo una tienda de helados y allí que me voy. Cuando voy a hacer caso al letrero que hay en todas las tiendas, Pull (Tirar), una racha de viento siberiana me hace abandonar la idea ipso-facto. Otra vez será…

De vuelta al hotel caigo en la cuenta de que tanto en Texas como en Colorado no he visto prácticamente negros (o afroamericanos). Ni por la calle, ni en coche, ni trabajando en bares o restaurantes. Curioso.

Unfogettable moment :-) Los contrastes de la frontera entre Nuevo Mejico y Colorado, pasar en un santiamén del paisaje desértico al de las montañas nevadas.

Forgettable moment :-( Que con el cambio de hora para las 5.30 es noche cerrada.

At noon: En Des Moines, Nuevo Mejico.

Banda sonora: El contraste de sensaciones de hoy me recuerda a este tema de The Queen, también un ejemplo de combinación de ritmos, sonidos, estilos musicales (no he podido subir el archivo, mañana lo intento).

Categorías: Viaje por el sur de los States
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