Dia 3 Febrero, 2008: Dallas y Fort Worth (Texas).
Duermo mal, y para las 6 AM ya estoy levantado y dispuesto para salir hacia Dallas. Tengo unas 4 horas de viaje, llegué a Alexandria de noche y me voy, también, de noche. No creo que me pierdo nada.
Es Domingo y la Highway 49 dirección Shreveport está vacía. Cuando amanece veo grandes llanuras, largas rectas, llueve y hay una ligera niebla. Los primeros kilómetros se hacen agradables, pero al cabo de hora y media me entra el sueño. Paro, y casualidad un Starbucks. 15 minutos de descanso y me voy a por un café cargado, expresso, para ver si me despierta. En el local tres chicas más aburridas que manda Dios, son las 8 y, claro, por allí no pasa nadie. Hablamos un poco y me voy con el café. Más despierto entro en Texas, el segundo mayor estado del país (tras Alaska). Es tan grande como Alemania, Inglaterra, Irlanda, Escocia, Bélgica y el Benelux juntos, casi ná. Durante el camino veo moteros, ruegos para que se rece por las tropas (por cierto, la rubia que conducía el coche, muy guapa), escucho en la radio Maria de turno el sermón dominical, hago las primeras 1000 millas (1600 km) de viaje, vamos cosas típicamente cotidianas…
Dallas. Me reciben “gaditanos”. Intento aparcar y al ir a pagar me encuentro con la “última tecnología made in Usa” en parquímetros. Tarjeta de crédito, ¿para qué?. Busca la biblioteca para colgar el post de ayer pero está cerrada, vendré más tarde. El Dowtown está ABSOLUTAMENTE vacío. Ni alma. No sé si porque es domingo (que sí) o porque hoy es la Superbowl (final de fútbol americano) y es medio fiesta, o fiesta entera. Lo único que me sugiere la guía para visitar en Dallas es todo lo referente a la muerte de JFK, así que allí voy. Por el camino rascacielos gigantes, estilo NY, palacetes estilo Gaudi, que es la sede de la oficina de Información.
Llego a la zona JFK. En el suelo una cruz marca donde JFK fue alcanzado por el último disparo que le costó la vida (recibió dos). Hay gente, pero no demasiada. Enfrente un edificio rojo, el Texas School Book Repository, desde donde disparó Osvald (empezando por arriba la segunda ventana de la esquina derecha). No me puedo contener, y decido emular a Oliver Stone…
Visitó el museo Sixth Floor, situado en la planta desde donde disparó Osvald que detalla los acontecimientos con todo lujo de detalles. Me llama la atención el comentario final del audio: “JFK ha pasado a la historia, aunque se le recuerda más por su estilo personal de gobernar y las crisis que afrontó durante su mandato que por las acciones políticas que llevo a cabo”. Curioso.
Salgo de allí y me voy a la Biblioteca a conectarme. El Barça ha ganado, BIEN, y el Madrid, perdido, así que estamos a sólo seis puntos. Buenas noticias. Me llama la atención el número de personas “sin techo” (no sé cuál es el término políticamente correcto) que hay en la biblioteca consultando Internet y leyendo. Y no es que haga mal tiempo fuera. Por cierto, la temperatura es maravillosa, unos 20º, solito. Estoy teniendo suerte. Para la próxima semana parece que también voy a tener suerte en Colorado, “frío, mucho frío, y parcialmente nuboso” según los partes meteorológicos. Menos mal. Reservo el hotel para Colorado Springs.
Fort Worth está a media hora de Dallas. Llego al hotel, Motel 6, otra vez, igual que el de ayer. En fin…Desde el hotel hay una vista de la ciudad y de la llanura tejana. Me ducho y me voy a la ciudad a ver la final de la Superbowl. Atardecer sobre el downtown de Fort Worth. Para los que no sigan el fútbol americano (bueno, ¿hay alguno que lo sigue?) decir que la final la jugaban los New York Giants y los New England Patriots (los grandes favoritos). A mi siempre me ha gustado el fútbol americano y durante al estancia en Atlanta he visto infinidad de partidos, los domingos y los lunes. Desde el principio (y juro que no es porque hayan ganado) me gustaron los Giants, quizás porque fue el primer partido que ví en Atlanta. No eran favoritos pero han ganado, en los últimos segundos en un partido de infarto. He visto parte en el típico bar de deportes, todo hombres, bebiendo cerveza y borrachos perdidos. El final lo he visto en otro más tranquilo mientras cenaba un plato mexicano delicioso: Quesadillas rellenas de pollo, una especie de tigres buenísimos y una ensalada con salsa de queso y guacamole. Riquisisisimo.
La ciudad, a diferencia de Dallas, me ha encantado. Iluminada a más no poder, tranquilidad, sensación de seguridad, parkings gratuitos, edificios preciosos. Me ha sorprendido gratamente. Mañana voy a ver un par de museos y luego a la zona “cowboy” (dicen que es en Fort Worth donde comienza el “salvaje oeste”). Después carretera y hasta Vernon.
Unfogettable moment
La zona céntrica de Fort Worth y la cena mejicana.
Forgettable moment
Dallas, excepto lo relacionado con JFK.
At noon estaba en: En la entrada de la biblioteca de Dallas.
Banda sonora: ¿Quién está detrás de la muerte de JFK?









