Dia 2 Febrero: New Orleans. El día es precioso. Despejado, temperatura agradable como para ir en camiseta. Cojo el coche y me voy al Barrio Francés (French Quartier). De camino, desde la autopista admiro el Downtown, que ayer por la noche no pude apreciar. Aparco en uno de los pocos aparcamientos libres que hay, Mardi Grass, chaval, y me cobran 20 $, día entero. Aquí el tema de las fracciones, y que te cobren por lo que has tenido el coche aparcado parece que no se lleva. O todo o nada. Salgo a Canal Street, que supone el límite del Barrio Frances. Los preparativos para el desfile están hechos, vallas y la gente tomando posiciones.
Entro en el Barrio Francés. Son las 11 de la mañana y veo gente de gau-pasa, que sigue disfrazada y bebiendo. Otros pasean, en general mucho turista. Normal. Pronto, me entra hambre. El Po´Bo de ayer no puede hacer milagros, y tampoco he desayunado. Toca comer algo decente y tengo dos opciones: Marisco o cocina cajun. Todo típico de esta zona. Opto por la comida cajun. Entro en un restaurante que en la guía aconsejan: K-Paul´s Lousiana Kitchen. Son las 11.30, y ya hay gente comiendo. Lisa Marie me atiende. Le entiendo el inglés que habla porque al amigo del hotel, no le entendía una sola palabra. Lisa Marie me recomienda un par de platos. Ostras fritas con salsa picante y pechugas de pollo “bronceadas” con Jambalaya. La Jambalaya es una especie de sopa o paella, depende, con un montón de ingredientes. Esta tiene: cebolla, pimiento, celery, tasso, salchicha, pollo, tomate, jalapeños y ajo, y el arroz, claro. De acompañamiento pimientos amarillos y berenjenas. Las ostras, plato que no me hace mucho tilín, al ser fritas con una salsa de almendras, ajo, jalapeños y zumo de limón, están muy buenas. De entrante me han traído una cesta con magdalenas, típico “appetizer” del sur. Hay una magdalena con sabor a regaliz, alucina. Para acabar, fallo, no tienen helado. Pero Lisa Marie me recomienda la Mardi Grass King Cheesecake que, por supuesto, pruebo. Como el resto de la comida muy bueno todo y de precio bastante bien.
Mientras estoy divagando sobre la propina, como de maja ha sido Lisa Marie, cuanto le dejo, los tax, el 15%, etc, etc noto que los camareros se ponen tensos, en fila de a uno, los clientes miran hacia la puerta, pasa algo pienso. Viene algún famoso. Será Hillary Clinton que viene a recoger los últimos votos antes del Super Tuesday? ¿será Pau Gasol que se ha venido aquí a celebrar en Carnaval el fichaje por los Lakers?, ¿será…?. Pues no, es…el Increíble Hulk, digo Hulk Hogan, en persona. No se le ve bien la foto, porque me ha pillado despistado, pero juro que era él. Para los que no sepáis quien es, ni le conozcáis, nada, tranquil@s, podéis seguir con vuestras vidas. No pasa nada.
La comida buena, pero vaya llenazo. Menos mal que ahora viene el paseo por el French Quartier. El punto de partida es Jackson Square, una plaza con la catedral de San Luis, en un extremo. La catedral como alguna que he visto en Atlanta, lejos de la oscuridad de las catedrales europeas, es blanca, “limpia”. En la plaza músicos ambulantes y artistas dan color y calor al ambiente. Me acerco al otro extremo de la plaza, al borde del río Mississipi. Y yo que creía que iba a ver a Tom Sawyer y barcos de esos con “ruedas”. Pues no, lo que se ve es un carguero como los del “superpuerto” de Bilbao. También se ve en este vídeo a un mendigo, durmiendo a quien le despierta la música. El estado de Lousiana es el segundo estado más pobre (detrás del vecino Mississipi) de los Estados Unidos. Y se nota. Hay mucho mendigo, mucho sin techo, durmiendo bajo los puentes de la autopista.
Entro en la Royal Street que es la calle más típica. Casas con balcones adornados con multitud de plantas y flores. Pequeñas casitas, que son bonitas, pero ¿cómodas para vivir?. No lo he preguntado. Me acuerdo de la cuadrilla. Rememoro el “collarazo” de ayer, desde este balcón fué. Concentraciones de moteros, con rubia y todo. La Bourbon Street sigue con ambientazo. Más músicos callejeros. A los cinéfilos igual les suena este edificio. Aquí se filmó parte de la película JFK de Oliver Stone. Policías de New Orleans, ahora que no me oye nadie, “que sombreros más ridículos”. A quien van a detener con esas pintas…
Cuando ya me dirijo al coche para salir, me encuentro con uno de los desfiles de Carnaval. Más collares volando, eso si esta vez me he escondido detrás de una columna. Después, en coche he pasado por la zona, que dicen es la más desfavorecida de la ciudad. Desfavorecida será, pero mucho coche he visto yo, por allí . Luego las deudas, claro, normal. En fin, “au revoir” New Orleáns!!. A bientôt.
Desde New Orleans, 3 horas hasta Alexandria. Eso si, primero, siesta, Vaya sueño me ha entrado, así que parada en un Macdonald´s y 45 minutos de siesta. Como un señor. Luego a conducir. Paso por Baton Rouge y Lafayette, con mucho tráfico. Desde aquí hasta Alexandria, de noche, 60 millas, prácticamente solo en la carretera y sólo 3 salidas/ciudades. Qué gozada para conducir!!.
En Alexandria el hotel, de la cadena Motel 6, no tiene nada que ver con el de ayer (aunque son de la misma cadena). Sucio, calor, sin internet y poco fiable. Hoy cierro la puerta con candado si o si…Escribo este post desde la habitación, mañana tendré que encontrar un sitio con Internet en Dallas para poder publicarlo. Así que a madrugar, tengo 4 horas hasta allí. Y la verdad, aquí, poco más se puede hacer.
Por cierto, mi cena. Las naranjas son de Loisiana, buenísimas. Tras el atracón del mediodía toca limpiar y..ahorrar!!
Unfogettable moment
Todo el paseo por el Barrio Frances.
Forgettable moment
El hotel en el que estoy
At noon: Esperando al segundo plato en K-Paul´s Lousiana Kitchen
Banda sonora: Hoy era fácil, Louis Amstrong, “el de los mofletes”, nació en New Orleáns y el aeropuerto lleva su nombre.









