Dia 18 Febrero: San Frnacisco
San Francisco, California: 8.30 AM. El día nublado, típico. Conduzco hasta el centro, y aprovecho que es fiesta para dejarlo cerca de Market Street, la arteria principal de la ciudad. Un café en el Starbucks con un donuts y a conectarme a Internet en Union Square. Las bibliotecas están cerradas. Cuando se me acaba la batería, dejo el portátil en el coche y me preparo para un día tranquilo, paseando por la ciudad: Chinatown, North Beach, Russian Hill, Embarcadero y Golden gate.
Entro en Chinatown, bonitas casas con decoración típicamente china. No sé porque la estética china no me convence en exceso, a diferencia de la estética japonesa. A riesgo de que algún entendido en culturas orientales me rectifique, la estética china es más recargada (colores vivos, mucho cachivache, fuegos artificiales, dibujos, etc), mientras que lo japonés es más austero, zen, silencio, tranquilidad, jardines por donde fluye el agua. Sigo con el paseo, por supuesto, cuestas y más cuestas. Como le falle el freno de mano…Observo que el chino es el idioma principal en el barrio, que el ayuntamiento de Chinatown no tienen nada que ver con el de San Francisco, que no hay muchos gatos por la calle
. Paso por una pequeña tienda (Golden Gate Fortune Cookie Factory) donde venden unas supuestas galletas de la suerte. No creo en estas cosas, así que no compro, pero el chino que está en la puerta me da una, así que la pruebo. Ya veremos si son de la suerte o no…Llego a Portsmouth Square, el centro neurálgico de la ciudad en la época de la Fiebre del Oro. La tradición (personas de todas la edades jugando a cartas o damas, no me atrevo a preguntar a qué están jugando) se da la mano con la modernidad.
Salgo de Chinatown y enfilo North Beach, el barrio italiano. Entro en una de las primeras iglesias de California, la de San Francisco de Asís. Dentro fotos que muestran la iglesia muchos años atrás (1865), aunque me pregunto si por entonces había cámaras de fotos y justo después del terremoto de 1906. Siempre me ha encantado el silencio, la tranquilidad que se respira en todas las iglesias. Más adelante, La Saints Peter´s and Paul´s Church. Es la primera iglesia que veo dedicada a dos santos. El parque acoge a gente que descansa en el verde, aprovechando el solete que ha salido. Camino de Coit Tower, cuestas y coches aparcados de forma inverosímil. Anda que como vuelque uno… Al final de la cuesta, un colegio con campos de basket y fútbol. Aquí el tema de la “Ley de la botella, el que tira va por ella” es serio
. En Coit Tower se tiene una vista preciosa de la ciudad, con Alcatraz y el puente de la Bahía. Compruebo una vez más la fijación de la gente por poner su nombre en algún sitio, aunque sean unas escaleras. Camino del Embarcadero, paso por la calle “más sinuosa del mundo”, que ha salido en un montón de pelis, y desde donde se observan las pendientes, impresionantes de la ciudad.
David me recomendó alquilar una bici, así que allí voy. Alquilo una, compruebo que es cierto que no se olvida andar en bici, pero que uno se vuelve muy patoso cuando lleva 10 años sin tocar una. Y rumbo Sausalito, cruzando el Golden Gate. Por el camino, las fotos de rigor: Alcatraz, San Francisco desde la bahía, el Golden Gate. Creía que el camino era llano, pero en un par de repechos tengo que meter el 22 (que diría De Andrés, como Perico en sus mejores tiempos). En el Golden Gate, mucho ciclista, primer avistamiento del Pacífico, y al llegar al otro lado, mejores vistas todavía. La bajada a Sausalito, la hago a”tumba abierta”. Sausalito, puede ser el “Elantxobe” californiano. Llego con el tiempo justo para coger el ferry. Todos con la bici al hombro, y de vuelta para el Embarcadero. En el ferry conozco a un par de alemanas, a las que pregunto por San Francisco. Ellas también acaban de llegar. Al llegar al puerto vamos a ver los elefantes marinos y devolvemos las bicis. Karen y Alex, las germanas, me preguntan si me apetece ir a cenar, y les digo que si. Un poco de vida social no viene mal, de vez en cuando
Vamos a un bar a escuchar un poco de blues y luego a cenar a un italiano. La pasta cojonuda, como siempre.
Dia 19 Febrero: San Francisco
San Francisco, California, 8.30 AM: Llueve a cántaros en San Francisco. Claro, que mucha suerte he tenido en este viaje. Pleno invierno, y hasta llegar aquí el tiempo ha sido buenísimo. El día se presenta tranquilo, por la mañana visitar la zona de Palo Alto, donde está la universidad de Stanford y la sede de Google y por la tarde algunas compras. En Stanford todo es tranquilidad, verde, bicis, bonitos edificios y alumnos explicando a los nuevos y sus padres las particularidades de la Universidad. Respecto a Google, después de dar vueltas y más vueltas no lo encuentro así que me vuelvo para San Francisco. Biblioteca y Chinatown. Compruebo también que el metro de SF es un lujo en comparación a otros (moqueta, asientos acolchados, música, impresionante).
Uno de los problemas que voy a tener en el vuelo de vuelta es el exceso de equipaje. En Atlanta dejé ropa, pero todavía tengo que aligerar más. Así que decido dejar ropa aquí, en la ciudad de los homeless. Seguro que les viene bien. Preparo un par de bolsas y me voy al centro. Y pasa lo de siempre. Que cuando buscas algo no lo encuentras. Durante los dos días no he visto más que homeless, y ahora que los busco, ninguno. Y cuando encuentro el primero me entran las dudas: ¿Aceptará la ropa?, ¿Le sentará mal?. Total que paso de largo. Al final, veo a uno (ya mayor) con un carro de la compra lleno de “stuff” (que dirían los americanos), me acerco y le pregunto. Me contesta que “of course, I´d appreciate it”. Contento, le entrego las dos bolsas llenas. Es ropa de verano, pero está limpia y seguro que le viene bien. Me sonríe, me da las gracias unas cuantas veces y me pregunta de dónde soy. Le digo “Basque Country” y como en el 99% de las veces en estos 6 meses, le tengo que explicar a continuación dónde está eso.
Por la noche quedo a cenar con Karen y esta vez vamos a un chino, que mejor no recordar. De vuelta al hotel, en la tele la dimisión de Fidel y la victoria de Obama en Wisconsin. En la CNN hay analistas que dan por perdidas las primarias para Hillary. Recuerdo que en el supermercado leí un portada del “Que me Dices” americano, que decía que si Hillary perdía las primarias se anunciaría su divorcio con Bill…
Unfogettable moment
El paseo en bici hasta Sausalito y la sonrisa del homeless cuando le dí las bolsas.
Forgettable moment
El servicio y el restaurante chino, en general.
At noon: En Chinatown, visitando una tienda de kimonos y en Stanford.
Banda sonora: Un ejemplo de que se pueden mezclar estilos en apariencia antagónicos (la orquesta de San Francico y Metallica).









